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El pasado día cinco de diciembre, después de largos meses de negociación, la Mesa de diálogo social de empleo y relaciones laborales, integrada por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, CCOO, UGT, CEOE y CEPYME acordó el “Plan de Choque por el Empleo Joven 2019-2021”. Fruto de ese acuerdo el Consejo de Ministro del viernes siete del mismo mes aprobó dicho plan.

El objetivo de CCOO en estas negociaciones ha sido trasladar las problemáticas y preocupaciones que los jóvenes trabajadores tenemos en nuestro ámbito laboral, así como las medidas que creemos deben servir para combatir una situación que está caracterizada por la precariedad. Una precariedad que tiene como resultado el dejarnos a merced de la incertidumbre y la inseguridad de no saber si tendremos empleo y cuánto durará este; y de la insuficiencia económica provocada por los bajos salarios. ¿Quién pude construir proyectos personales y familiares de vida sólidos a medio y largo plazo en esta situación?

El plan está compuesto por cincuenta medidas y compromisos adquiridos por el Gobierno que deberán ser desarrollados en los próximos meses con el imprescindible concurso de las Comunidades Autónomas en aquellos aspectos que son de su competencia. Entre esta batería de medidas y compromisos se recogen algunas propuestas que desde CCOO llevamos exigiendo desde hace tiempo.

Nos parece interesante destacar el impulso en materia de formación, poniendo el foco en aquellos jóvenes que abandonaron de forma temprana la enseñanza. El refuerzo de los servicios públicos de empleo con la contratación de tres mil orientadores que permitirá lanzar un servicio personalizado de atención, orientación y seguimiento para los jóvenes con el objetivo de construir itinerarios de de formación y empleo adaptados a cada circunstancia. Asimismo el Gobierno se compromete a elaborar un Estatuto del Estudiante en Prácticas No Laborales que a nuestro juicio debe cumplir tres objetivos: dotar de calidad a las prácticas no laborales siempre vinculándolas a algún programa de formación, establecer el conjunto de derechos que tendrá el estudiante y asignar las competencias necesarias a la inspección de trabajo para el control del fraude. Además el plan subraya la necesidad de reforzar la causalidad de la contratación temporal, combatir el fraude en la contratación a jornada parcial y establece el contrato de formación y aprendizaje como el adecuado para desarrollar las prácticas asociadas a la FP dual.

Este es un acuerdo que a nuestro juicio supone un avance. Ahora nos toca garantizar su implantación en cada Comunidad Autónoma, ámbito en el que nuestras organizaciones territoriales y espacios de juventud deben jugar un papel fundamental, ser exigentes con el desarrollo de los compromisos adquiridos por el Gobierno y demandar una evaluación rigurosa que nos permita analizar el impacto de cada una de las medidas para tomar las decisiones oportunas.

Finalmente, desde CCOO no cejaremos en reivindicar las medidas necesarias que no estando contempladas en el plan consideramos imprescindibles para mejorar la vida de los jóvenes. Por eso presentamos el Informe #GeneraciónMóvil en el cual proponíamos diez ejes de trabajo a desarrollar en los ámbitos de la educación, el empleo y la vivienda. Seguimos trabajando y luchando para lograr un presente y futuro digno para la juventud.