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El presente y el futuro de la juventud trabajadora, la posibilidad de desarrollar proyectos de vida autónomos y el propio cumplimiento de un derecho constitucional y humano, como es el acceso a una vivienda digna, no pueden depender de las leyes del mercado.

La larga crisis económica y social derivada del crack financiero de hace más de una década y las políticas impuestas en España a partir de 2010 truncaron las trayectorias y expectativas vitales y laborales de toda una generación que hoy, tras la nueva crisis provocada por la pandemia, se ve abocada a una situación de precariedad insostenible, compartida con quienes ahora son aún más jóvenes.

El panorama sociolaboral es crítico, a juicio de Jóvenes CCOO, como lo acredita el hecho de que las personas de entre 16 y 29 años lleven liderando la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social en España desde el año 2012 (31,7% frente al 25,3% del conjunto de la población, según datos del INE correspondientes a 2019, previos a la pandemia y sus efectos).

Por otra parte, en el primer semestre de 2020 la tasa de emancipación residencial de la población joven en España se redujo en 1,3 puntos porcentuales, pasando del 18,7% al 17,3%, el peor dato desde 2001, según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España.

Y mientras en los últimos años subía sin control el precio de la vivienda y de los alquileres, España seguía destinando uno de los presupuestos públicos más reducidos de Europa a política de vivienda (apenas el 0,1% del PIB).

UNA LEY DE VIVIENDA PARA LA MAYORÍA

En opinión de Jóvenes CCOO, el Gobierno debe priorizar políticas públicas que doten de seguridad y certezas al conjunto de la población trabajadora, pero muy particularmente a una generación asfixiada por la imposibilidad de acceder a un empleo estable, a unos ingresos suficientes y a una vivienda digna.

En este sentido, Jóvenes CCOO considera que uno de los primeros pasos para evitar el naufragio de varias generaciones debe ser la aprobación de una Ley de Vivienda que asegure los derechos de la mayoría y ponga coto a los tiburones de la especulación, en coherencia con las reivindicaciones que el sindicato está poniendo sobre la mesa y que desde hoy pretende reforzar con el despliegue de una campaña específica en redes sociales bajo el hashtag #ViviendaXDerecho.

El acceso a la vivienda es un derecho reconocido en nuestra Constitución, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derecho Económicos, Sociales y Culturales, y que en consecuencia no puede quedar a merced de las leyes del mercado, sino que ha de ser regulado y asegurado por los poderes democráticos.